Llevo un taller de corte y fabricación en Carabanchel, Madrid. Si me mandas un trabajo, soy quien lee tu plano, prepara la máquina y revisa la pieza antes de que salga por la puerta.
Mi trabajo es ser el par de manos más fiable al que tengas acceso. Rápido para presupuestar, honesto sobre lo que se puede hacer y bastante obsesivo con el acabado.
Tolerancias de ±0,1 mm, con una revisión de fabricabilidad en cada trabajo.
Presupuestos al instante, plazos realistas y comunicación clara.
Precisión de máquina con ojo de artesano para el acabado.
El taller empezó siendo el mío. Soy diseñador y necesitaba producir mis propias piezas como es debido, así que llegaron las máquinas y el espacio fue creciendo en torno a lo que pedía el trabajo.
Cuanto más crecía, más evidente resultaba que lo que había montado para mí era justo lo que otros no encontraban. No las máquinas, eso existe en todas partes. Lo escaso es alguien dispuesto a sentarse con otro creativo y hablar de lo que de verdad quiere hacer. Alguien a quien le interese el problema raro, la pieza sin método obvio, lo que nadie ha cortado antes.
Y en corte concretamente, casi nadie quiere el trabajo pequeño. Piezas únicas, una tirada de cinco, un prototipo que cambiará dos veces antes de estar bien. La mayoría de los talleres prefieren no hacerlo. Eso es buena parte de lo que hago yo.
Hoy el trabajo se mueve entre el diseño, la fabricación y el mundo del arte. Corto y construyo peanas y obra para artistas, produzco mobiliario y piezas únicas, y hago encargos de arquitectura y prototipado para estudios de Madrid. Algunas semanas eso significa modelar y fresar una pieza compleja en tres maderas distintas. Otras es una sola escuadra que alguien necesita para el viernes.
El estudio es local a propósito. Si estás en Madrid, puedes venir y ver la pieza en la máquina. Pero nada del trabajo se limita a Madrid: llegan encargos más grandes desde el resto de España y de la UE, y el proceso no cambia.
Cómo funciona no ha cambiado. Hablas conmigo, no con un comercial. Si algo de tu archivo no va a sobrevivir al proceso, te lo digo antes de cortar y normalmente te propongo una alternativa. Y cuando la pieza está lista, soy yo quien revisa el canto antes de que salga.
Manda un DXF para un precio al instante, o cuéntame sin más qué quieres fabricar.